El contacto con la naturaleza hace que la vista sea aún más especial y las playas de la Región Oceánica atraen a bañistas de todas las partes.

La Playa de Itacoatiara, y sus 700m de extensión, es rodeada de una vegetación exuberante, además de ser conocida como el punto de encuentro de los surfistas y de los jóvenes. En la orilla derecha queda Prainha, una alternativa para las familias con niños, ya que en la mayor parte del tiempo no posee olas. La Playa de Itaipu es una de las áreas más antiguas de la ciudad, con su colonia de pescadores, una iglesia del inicio del siglo XVIII y el Museu de Arqueologia (museo). De sus aguas calmas salen peces, camarones, calamares y mejillones, que van directamente a las cocinas de los restaurantes que quedan en la orilla del mar.

La Playa de Camboinhas es una extensión de la Playa de Itaipu y es uno de los destinos para regatistas y windsurfistas. Su orilla es llena de quioscos especializados en mariscos. Ya la Playa de Piratininga es formada por dos playas que se encuentran, totalizando 2700 metros, siendo la más extensa con pequeñas olas y un trecho menor con aguas rasas y tranquilas. Entre Camboinhas y Piratininga, está oculta la Playa do Sossego. El acceso es un poco difícil, pero un pequeño camino lleva los peatones a una pequeña extensión de arena. Bien como Itacoatiara, Sossego también está en el proyecto piloto del Programa de Certificación Internacional Bandera Azul.

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