comparte

Desde el siglo XIX; Valença reúne grandes riquezas. De los exitosos tiempos del café, la ciudad mantiene sus tradiciones, sus fiestas y sus costumbres.

La ciudad de Valença, ubicada en la Región del Vale del Café, está a 148km de distancia de la capital, en un recorrido de aproximadamente 2 horas y 30 minutos. En la ciudad, el pasado relacionado al auge cultural del Ciclo del Café está plenamente intacto, con varias propiedades de arquitectura colonial que siguen preservadas. Son casas, iglesias, parques, jardines y haciendas que cuentan un poco del cuotidiano de los personajes que vivían en la región.

El Jardín Glaziou, la Fundación Cultural Lea Pentagna y los monumentos históricos con arquitectura del siglo XIX cuentan otra parte de esa historia. Entre los principales lugares de interés, el destaque es el Morro do Cruzeiro (Cerro del Crucero), semejante al Pan de Azúcar y con 800m de altura. En su cumbre hay un crucero, de 1803, época en que fue celebrada la primera misa en el sitio. De allá es posible ver el Pico de la Torre de Tele y gran parte del área rural de la ciudad.

El Pico de Valença, más conocido como Pico de la Torre de Tele, tiene una altitud de aproximadamente 1.100m, de donde es posible ver toda la ciudad de Valença y su alrededor, con el relevo característico de toda la región, con sierras de altitudes diversas que forman un inmenso “mar de cerros”.

Otro paseo que no se puede olvidar es ir al Museo de la Catedral, instalado en el piso superior del ala derecha de la Iglesia Matriz. Él fue creado en los años 50 y posee alrededor de 80 piezas, entre platerías, orfebrería, imágenes, óbitos, pila bautismal, mobiliario, cálices, joyas, incensarios, campanillas, coronas, fotografías, candelabros, andas, nichos, paramentos, esplendores, campanas, estandartes, cántaros de agua de los indios coronados, entre otros.

Conservatória, distrito de Valencia, es una atracción singular. Se trata de una ciudad movida por música, y es conocida por muchos como la “Ciudad de las Serenatas”. Los fines de semana, los cantantes de serenata se reúnen para encantar habitantes y turistas. En la década de 70 surgió el proyecto de las placas de metal que se pone en las esquinas, donde, además del nombre de la música, está también el nombre del compositor. Los habitantes aprobaron la idea y empezaron a poner placas con el nombre de sus músicas preferidas en las casas.

La ciudad con sus bucólicas calles de piedra, aún ofrece atracciones como los sobrados coloniales, una antigua estación ferroviaria, la Iglesia Matriz de Santo Antônio y varios museos relacionados a la música. Además de los grandes hoteles-haciendas, en la ciudad hay ríos, cascadas, senderos y dos atractivos imperdibles: la Sierra de la Belleza, punto de curiosos para Ets, el Túnel que Llora, construido por esclavos.

Envía por correo electrónico

Enviando el mensaje...